El diseño responsive (o adaptable) es la forma de crear una web para que su maquetación y su contenido se ajusten a cualquier tamaño de pantalla. Tanto en un ordenador como en una tableta o un móvil, la web se ve igual de bien y es fácil de recorrer. Así resulta más cómoda para los usuarios, porque funciona y se ve bien en cualquier dispositivo.
Un diseño responsive mejora la accesibilidad, reduce la tasa de rebote y encaja con la indexación mobile first de los buscadores. Evita tener varias versiones de una web, lo que hace el mantenimiento más eficiente. En conjunto, da una presencia online más profesional y fácil de usar.