Un enlace roto, o enlace muerto, es un enlace que ya no funciona. Puede pasar si la página enlazada se ha borrado o movido, o si la URL está mal escrita.
Los enlaces rotos perjudican tanto a la experiencia de usuario como al SEO. Por ejemplo, si un usuario hace clic en un enlace a una página que ya no existe, verá un error 404. Revisar y corregir los enlaces rotos con regularidad mantiene la web en buen estado, mejora la navegación y protege tu posicionamiento en los buscadores.