El flujo de comportamiento (behavior flow) es una herramienta de visualización que muestra los caminos que siguen los usuarios por una web, desde la página por la que entran y a través de las distintas páginas o interacciones, hasta que se van. Muestra cómo navegan por el contenido, dónde interactúan más y dónde abandonan o salen del sitio.
Entender el flujo de comportamiento ayuda a mejorar la experiencia de usuario, porque revela los recorridos más habituales y señala las zonas problemáticas. Si optimizas la estructura de las páginas, la relevancia del contenido y el enlazado interno, guiarás mejor a los visitantes, reducirás los abandonos y aumentarás la interacción y la tasa de conversión.