La granularidad es el nivel de detalle o precisión con el que se recogen y analizan los datos. En el contexto de los datos, la granularidad indica lo detallados o generales que son. Una granularidad alta significa que los datos se recogen con información detallada y concreta, mientras que una granularidad baja da datos más generales y agregados.
La granularidad es importante porque marca la profundidad de la información que puedes sacar de los datos. Una granularidad más fina da información más detallada, lo que permite a las empresas tomar decisiones más concretas y mejor dirigidas.