La traducción automática de webs (machine translation) es un proceso automático que traduce contenido de un idioma a otro.
Se puede hacer, y normalmente se hace, con inteligencia artificial.
La traducción automática tiene una ventaja sobre la traducción tradicional: en lugar de depender de traductores humanos,
usa herramientas de traducción como Google Translate o DeepL para crear las traducciones.
Así las webs pueden llegar al instante a un público global.
En general, la traducción automática es una herramienta valiosa para las webs que quieren atender a visitantes internacionales
de forma rápida y eficiente. Sin embargo, uno de sus grandes inconvenientes es que a veces
el contenido no se adapta a la cultura ni a las normas del público objetivo.