¿Tienes varios códigos de seguimiento de distintos proveedores repartidos por toda tu web? El código de Google Analytics aquí. El píxel de Facebook allá. Etiquetas de redes publicitarias por todas partes. Varias etiquetas crean caos. El exceso de código ralentiza tu web. Las etiquetas se rompen por separado. Nadie sabe qué hace cada etiqueta. La gestión de etiquetas lo resuelve. Un contenedor guarda todas tus etiquetas. Un solo lugar para gestionarlo todo. Un solo conjunto de reglas activa todo tu seguimiento. La organización sustituye al caos.
Este artículo explica qué es la gestión de etiquetas, cuándo la necesitas y cómo configurarla para controlar todo tu seguimiento desde un panel.
Qué es la gestión de etiquetas
Un gestor de etiquetas es una herramienta que reúne varios códigos de seguimiento en un contenedor. En lugar de pegar diez etiquetas distintas directamente en tu web, pegas un solo código del gestor de etiquetas. El gestor de etiquetas carga todas tus otras etiquetas.
Esto resuelve varios problemas. La cabecera de tu web se mantiene limpia. Solo editas un fragmento de código en lugar de diez. Gestionas todas tus etiquetas en un panel en lugar de tenerlas repartidas en distintas plataformas. Puedes activar y desactivar etiquetas sin editar código.
El gestor de etiquetas actúa como intermediario. Tu web habla con el gestor de etiquetas. El gestor de etiquetas habla con todos tus proveedores de analítica y publicidad. La centralización crea control.
Cuándo necesitas la gestión de etiquetas
Empieza simple. Si tienes una plataforma de analítica y nada más, todavía no necesitas un gestor de etiquetas. Instala el código de seguimiento directamente. Los gestores de etiquetas añaden complejidad. Úsalos solo cuando el beneficio supere a la complejidad.
Cuando añades un segundo proveedor de seguimiento, aún puedes prescindir del gestor de etiquetas. Dos códigos son manejables. Pero cuando añades un tercer proveedor, un cuarto, un quinto, la gestión de etiquetas se vuelve valiosa.
La mayoría de los gestores de etiquetas tienen sentido cuando tienes tres o más proveedores de seguimiento. Antes, la instalación directa es más simple. Después, la gestión de etiquetas es más simple.
Cómo configurar la gestión de etiquetas
Empieza eligiendo un gestor de etiquetas. Google Tag Manager es el más popular y es gratuito. Existen otros gestores de etiquetas de pago y plataformas de datos de clientes. La mayoría de los equipos empiezan con Google Tag Manager porque es gratuito y tiene mucho soporte.
Crea una cuenta. Instala el código del gestor de etiquetas en la cabecera de tu web. Este único código sustituye a todos tus códigos de seguimiento individuales. Ahora todas tus etiquetas se cargan a través del gestor de etiquetas.
Luego añade tus etiquetas individuales al gestor de etiquetas. Tu código de Google Analytics. Tu píxel de Facebook. Tus etiquetas de publicidad. Cada una se añade como una etiqueta en el gestor. El gestor de etiquetas las organiza.
Organiza las etiquetas con convenciones de nombres
Crea un sistema de nombres para tus etiquetas. Pon un prefijo según el tipo. "Analítica - Google Analytics". "Publicidad - Píxel de Facebook". "Publicidad - Google Ads". Los nombres coherentes dejan claro qué hace cada etiqueta.
Usa carpetas en tu gestor de etiquetas. Una carpeta para analítica. Otra para publicidad. Otra para marketing. La organización evita la confusión cuando tienes decenas de etiquetas.
Documenta qué hace cada etiqueta. Añade notas a cada etiqueta explicando su propósito. Cuando alguien herede este sistema de seguimiento más adelante, entenderá lo que configuraste.
Usa reglas de activación para controlar cuándo se activan las etiquetas
Una regla de activación le dice al gestor de etiquetas cuándo activar una etiqueta. Activa la etiqueta de conversión solo en la página de agradecimiento. Activa la etiqueta de seguimiento de vídeo solo en las páginas con vídeo. Activa la etiqueta de la ventana emergente de salida solo en la página de inicio.
Las reglas de activación evitan que las etiquetas se ejecuten en todas partes. Sin reglas, todas las etiquetas se activan en todas las páginas, y se desperdician recursos. Con reglas, las etiquetas solo se activan cuando se necesitan.
Las reglas habituales incluyen coincidencia de URL de página, clics en elementos, envíos de formularios y eventos personalizados. La mayoría de los gestores de etiquetas tienen creadores de reglas sencillos. No necesitas código para crear reglas.
Implanta una capa de datos
Una capa de datos es la información que pasas al gestor de etiquetas. Contiene datos sobre la página, el visitante y la acción que realizó. Nombres de producto. Precios. ID de usuario. Datos de formularios. La capa de datos alimenta con información a todas tus etiquetas.
Con una capa de datos, defines los datos una vez. Todas tus etiquetas acceden a los mismos datos. Evitas duplicar la recogida de datos. Tu seguimiento se mantiene coherente.
La mayoría de los gestores de etiquetas requieren una capa de datos para funcionar bien. Trabaja con tu desarrollador para crear una capa de datos básica. Luego tus etiquetas pueden usarla.
Ventajas de la gestión centralizada de etiquetas
La gestión de etiquetas aporta varias ventajas. Carga de página más rápida. Menos errores de código. Más fácil probar cambios. Despliegue más rápido de etiquetas nuevas. Mejor seguridad porque menos personas editan código directamente. Mejor documentación porque todo está en un solo lugar.
Los gestores de etiquetas también facilitan seguir conversiones entre varias plataformas. Un dato puede activar varias etiquetas. Una compra que activa tres eventos de seguimiento a la vez.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis Google Tag Manager? ¿Cuál es el truco?
Sí, Google Tag Manager es completamente gratuito. No hay truco. Google lo ofrece para animar a todo el mundo a usar Google Analytics. Es un buen producto y de verdad gratuito. La versión gratuita gestiona miles de etiquetas y millones de páginas vistas. Solo pagas por funciones avanzadas si te conviertes en cliente empresarial, algo poco habitual. Con el creador de webs de WEMASY puedes ponerlo en marcha directamente en tu web.
¿Necesitamos un gestor de etiquetas si solo usamos Google Analytics?
No. Google Analytics por sí solo no necesita un gestor de etiquetas. Instala el código directamente. Los gestores de etiquetas añaden carga extra a las configuraciones de un solo proveedor. Cuando añadas el píxel de Facebook u otro seguimiento, entonces plantéate un gestor de etiquetas.
Ya tenemos etiquetas repartidas por nuestra web. ¿Podemos migrar a un gestor de etiquetas sin romper el seguimiento?
Sí, pero requiere cuidado. Instala el código del gestor de etiquetas. Añade tus etiquetas existentes una a una al gestor de etiquetas. Prueba cada etiqueta en el gestor para verificar que funciona. Cuando todas las etiquetas funcionen en el gestor, quita el código antiguo disperso. Hazlo de forma gradual para minimizar los fallos.
¿Ralentizará nuestra web usar un gestor de etiquetas?
No. Un gestor de etiquetas bien configurado es más rápido que varias etiquetas dispersas. Una etiqueta carga rápido. Varias etiquetas cargan más despacio. Un gestor de etiquetas consolida la carga. Los gestores de etiquetas modernos también admiten carga asíncrona, que no bloquea la presentación de la página. Tu web será más rápida, no más lenta.
Nos preocupa que los gestores de etiquetas añadan un punto único de fallo. ¿Y si el gestor de etiquetas se rompe?
Es una preocupación válida pero poco probable. Los gestores de etiquetas funcionan en servidores distribuidos con alta disponibilidad. Google Tag Manager tiene un 99,9% de disponibilidad. Si el gestor de etiquetas falla, ninguna de tus etiquetas se activa hasta que se arregle. Pero es más probable que se rompa una etiqueta suelta que el gestor de etiquetas. La centralización hace que los fallos sean menos frecuentes.
¿Cómo gestionamos la privacidad de los usuarios con un gestor de etiquetas?
La privacidad se implanta a nivel de etiqueta, no a nivel del gestor de etiquetas. Configuras cada etiqueta para que respete las decisiones de consentimiento del usuario. Si un usuario rechaza el seguimiento, configuras las etiquetas para que no se activen con ese usuario. El gestor de etiquetas carga las preferencias de consentimiento desde tu banner de consentimiento. Las etiquetas comprueban esas preferencias antes de activarse.