Piensas que tu botón de llamada a la acción debería ser más grande. Tu compañero piensa que debería ser rojo. Tu diseñadora piensa que el texto es demasiado largo. Todos tenéis opiniones. Pero las opiniones no aumentan las conversiones. Las pruebas, sí. Las pruebas A/B te permiten responder a estas preguntas con datos en lugar de debates. Crea la versión A con el botón actual. Crea la versión B con el botón más grande. Pon en marcha las dos. Mide cuál convierte mejor. Una gana. Aplicas la ganadora. Sin debates. Sin adivinar. Solo resultados. Las pruebas A/B son potentes pero limitadas. Solo puedes probar un cambio a la vez. ¿Y si quieres probar el tamaño del botón, el color y el texto a la vez? Las pruebas multivariantes te lo permiten. Pruebas ocho combinaciones a la vez en lugar de tres pruebas A/B separadas. Aprendes más rápido. Optimizas más. Este artículo explica las pruebas A/B y las multivariantes y cuándo usar cada una.
¿Qué es una prueba A/B?
La prueba A/B es la forma más simple de prueba. Creas dos versiones de una página o un elemento. La versión A es tu control. La versión B es tu prueba. Envías a los visitantes de forma aleatoria a cada versión. Mides cuál convierte mejor. Gana la que tiene la tasa de conversión más alta. La prueba A/B se llama también prueba dividida porque divides tu tráfico entre dos versiones. La prueba A/B se limita a un cambio a la vez. Pruebas el color del botón en una prueba. El tamaño del botón en otra. El texto del botón en otra. Pero es potente porque los resultados son claros. La versión B gana o no gana.
El proceso de una prueba A/B
Empieza con una hipótesis. Mi hipótesis es que un botón más grande convierte mejor que el botón actual. Diseña la prueba. Crea la versión B con un botón más grande. Configura la prueba en tu plataforma de pruebas. Indica tu métrica de éxito. El éxito es una tasa de conversión más alta. Pon en marcha la prueba. Envía tráfico a las dos versiones. Recoge datos. Mantén la prueba hasta tener significación estadística. Normalmente, cien conversiones en cada versión. Analiza los resultados. ¿Es la versión B mejor de forma estadísticamente significativa? Si lo es, aplícala. Si no, mantén la original.
La significación estadística importa
Necesitas datos suficientes para que los resultados tengan sentido. Si haces una prueba durante un día con diez conversiones en total, los resultados no significan nada. La variación aleatoria es demasiado alta. Si haces una prueba con mil conversiones, los resultados sí tienen sentido. La variación aleatoria es baja. La mayoría de las plataformas de pruebas te avisan cuando hay significación estadística. No detengas una prueba antes de tiempo solo porque veas un ganador. Espera a la significación estadística.
¿Qué es una prueba multivariante?
La prueba multivariante (MVT) prueba varios cambios a la vez. En lugar de probar el color del botón y el tamaño del botón por separado, pruebas todas las combinaciones juntas. Las combinaciones pueden ser: rojo grande, rojo pequeño, azul grande, azul pequeño. Pruebas cuatro variantes a la vez. El tráfico se reparte en cuatro. Aprendes qué combinación convierte mejor. La MVT es más eficiente que hacer pruebas A/B separadas cuando tienes tráfico suficiente.
A/B o MVT: cuándo usar cada una
Usa la prueba A/B cuando tengas poco tráfico. Con poco tráfico, necesitas concentrar tu muestra en menos variantes para llegar a la significación estadística. Usa la prueba A/B cuando quieras resultados claros y aislados. Quieres saber si el rojo convierte mejor que el azul, nada más. Usa la MVT cuando tengas mucho tráfico. Puedes permitirte repartir el tráfico entre muchas variantes. Usa la MVT cuando sospeches que los elementos interactúan. El color del botón puede interactuar con su tamaño. Probar combinaciones muestra estas interacciones.
Probar más allá de lo obvio
La mayoría de la gente prueba cosas obvias. El color del botón. El tamaño del botón. La longitud del formulario. Estas pruebas importan. Pero prueba también cosas menos obvias. La concreción del titular. La ubicación de la prueba social. La velocidad de carga. Las señales de confianza. El contraste de color. El espacio en blanco. La tipografía. Los cambios pequeños se acumulan. Encuentra pequeñas mejoras en muchos elementos y suman.
Pruebas secuenciales y pruebas simultáneas
Las pruebas secuenciales ejecutan una prueba, aplican la ganadora y ejecutan la siguiente. Es más lento pero claro. Cada prueba se construye sobre la victoria anterior. Las pruebas simultáneas ejecutan varias pruebas a la vez. Es más rápido pero más complejo. Aprendes más rápido pero tienes más pruebas que gestionar.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tráfico necesito para hacer una prueba A/B?
Necesitas tráfico suficiente para llegar a la significación estadística. La mayoría de las pruebas necesitan cien conversiones por variante. Si tu tasa de conversión es del uno por ciento, necesitas diez mil visitantes por variante. Si tu tasa de conversión es del diez por ciento, necesitas mil visitantes. El tráfico necesario depende de tu tasa de conversión. Las tasas de conversión más bajas necesitan más tráfico. Con el creador de webs de WEMASY puedes configurarlo directamente en tu web.
¿Puedo hacer varias pruebas A/B a la vez?
Sí, si tienes tráfico suficiente. Probar el tráfico de la página A y de la página B al mismo tiempo no es problema. No se interfieren entre sí. Probar la variante uno y la variante dos en la misma página al mismo tiempo sí puede interferir. El mismo visitante no debería ver las dos variantes. Usa tu plataforma de pruebas para evitarlo.
¿Y si la prueba no muestra diferencia entre las variantes?
Que no haya diferencia también es un dato. Te dice que el cambio que probaste no afecta de forma significativa a la conversión. Puedes mantener la original o aplicar la versión B si es más barata o más fácil. Pasa a la siguiente hipótesis. No todas las pruebas tienen ganador.
¿Debo probar los elementos por separado o juntos?
Empieza probando los elementos por separado. Aislar los cambios hace que los resultados sean claros. Cuando hayas optimizado los elementos por separado, prueba combinaciones. Puede que descubras que el elemento A y el elemento B juntos funcionan mejor que A solo o B solo.
¿Con qué frecuencia debo hacer pruebas?
De forma continua. La optimización de conversiones es un proceso permanente. No hagas diez pruebas y pares. Haz una prueba tras otra. Cada prueba te enseña algo. Tras cien pruebas, tu tasa de conversión puede ser bastante más alta. Lleva tiempo, pero se acumula.
¿Qué mejora práctica de conversión se puede lograr con las pruebas?
Una buena prueba A/B puede mejorar la conversión entre un cinco y un diez por ciento. Una prueba excelente puede mejorarla un veinte por ciento. Estas mejoras son reales y son significativas cuando se acumulan. Haz cincuenta pruebas ganadoras con mejoras medias del cinco por ciento y las ganancias se acumulan: tu tasa de conversión acaba siendo unas once veces más alta, un aumento de más de mil por cien. No todas las pruebas ganan, así que los resultados reales son menores.