El pago por clic (PPC, del inglés pay-per-click) es una forma de publicidad online en la que el anunciante paga cada vez que un usuario hace clic en su anuncio. Este modelo se usa mucho para atraer tráfico a una web con anuncios que aparecen en buscadores u otras plataformas. La idea clave del PPC es que las empresas solo pagan por los clics reales en sus anuncios, lo que lo convierte en una forma rentable de conseguir tráfico segmentado.
En las campañas PPC, los anunciantes eligen palabras clave relacionadas con sus productos o servicios, y sus anuncios se muestran a los usuarios que buscan esos términos. El coste de cada clic puede variar según factores como la competencia por la palabra clave y lo relevante que es el anuncio para la búsqueda. Con una buena estrategia y optimización, el PPC da visibilidad inmediata y ayuda a las empresas a llegar a públicos concretos con más eficacia.