La tasa de rebote es el porcentaje de visitantes que llegan a una página web y se van sin interactuar ni visitar ninguna otra página del sitio. Refleja las sesiones de una sola página en las que el usuario no hace clic, no hace scroll y no pasa a otra sección.
Una tasa de rebote alta puede indicar que el contenido no es relevante, que la página carga despacio o que la experiencia de usuario es mala. Para reducirla, mejora la velocidad de la página, haz el contenido más atractivo, añade una navegación clara y asegúrate de que la página responde a lo que busca el usuario.