La traducción automática la realizan redes neuronales, grandes modelos de lenguaje y otros modelos de aprendizaje automático, que traducen de un idioma a otro sin intervención humana. Funciona con modelos estadísticos y algoritmos que generan la traducción a partir del texto de entrada.
La traducción automática ha ayudado a webs y empresas a llegar a un público global y a comunicarse con él. Ahorra tiempo y recursos. Es una forma fácil y fluida de traducir grandes cantidades de contenido de un idioma a otro.