El tráfico es el número de visitantes que entran en una web en un periodo concreto. Se puede dividir en varios tipos: tráfico orgánico (visitantes que llegan desde los buscadores), tráfico directo (usuarios que escriben la URL directamente), tráfico de referencia (usuarios que hacen clic en enlaces de otras webs) y tráfico de pago (usuarios que hacen clic en anuncios de pago).
En una web, seguir el tráfico es esencial para entender el comportamiento de los usuarios, optimizar las estrategias de marketing y mejorar los resultados. Más tráfico suele significar más clientes potenciales, más interacción y un mejor posicionamiento, por eso es una métrica clave para las empresas que quieren crecer online.