Cómo usar la analítica web para mejorar tu web

Aprende a usar la analítica web para ver qué funciona, detectar lo que falla y tomar decisiones que mejoren tu web con el tiempo.

Borrador

¿Alguna vez te has fijado de verdad en los números de tu panel de analítica? Instalar la analítica es lo fácil. Lo que convierte los datos en decisiones que mejoran la web es aprender a usarla: saber qué métricas mirar, cada cuánto revisarlas y qué hacer con lo que encuentras.

Los datos de analítica no vienen con instrucciones. Un panel lleno de cifras no te dice nada hasta que sabes qué pregunta responde cada número. El objetivo no es entender todas las métricas de la plataforma. Es identificar el pequeño grupo de números que muestran si la web cumple su función y revisarlos con la constancia suficiente para notar cuándo algo cambia. Para una explicación completa de qué significa cada métrica, consulta el artículo sobre qué es la analítica web y por qué importa.

Cómo usar la analítica web para mejorar tu web

El punto de partida es conectar las métricas con el propósito de la web. Una web pensada para captar contactos debe medir cuántos formularios de contacto se envían. Una web pensada para vender productos debe medir cuántas compras se completan y en qué punto del proceso abandonan los visitantes. Una web pensada para informar debe medir cuánto tiempo se quedan los visitantes y cuántas páginas leen.

Definir qué significa el éxito antes de abrir el panel evita un error muy común: mirar métricas que parecen interesantes pero no se conectan con ninguna decisión. Da gusto ver cómo crecen las visitas a páginas, pero si ninguno de esos visitantes hace nada, la cifra no te dice nada útil sobre si la web funciona.

Las métricas que conviene revisar con regularidad

Sesiones totales y su evolución

El número total de visitas a la web en un periodo te dice si el tráfico crece, se mantiene o baja. La cifra importa menos que la dirección en la que se mueve. Comparar un mes con el anterior muestra si las cosas van por buen camino. Una caída repentina es una señal que merece investigarse. Una subida constante confirma que lo que trae el tráfico está funcionando.

Fuentes de tráfico

Saber de dónde vienen tus visitantes te dice qué canales funcionan. Si el tráfico llega sobre todo de una sola fuente y esa fuente se agota (baja una posición en buscadores, una web que te enlazaba quita el enlace), la web pierde la mayor parte de sus visitas casi sin aviso. Tener varias fuentes es más sano y más estable. Si un canal rinde mucho más que los demás, conviene entender por qué y hacer más de lo mismo.

Páginas con más tráfico

Las páginas que reciben más visitas son las que más trabajo hacen. Saber cuáles son te muestra dónde la web consigue atraer gente y dónde las mejoras de contenido tendrán más efecto. Una página muy visitada con información desactualizada afecta a más personas que una página desactualizada que casi nadie ve.

Conviene también cruzar las páginas más visitadas con tu calendario de actualización de contenido. Para saber cómo montar un sistema que mantenga al día las páginas importantes, consulta el artículo sobre cómo actualizar el contenido de tu web con regularidad.

Tasa de rebote por página

Mirar la tasa de rebote de cada página, y no la media de la web, da información más útil. La media es un número mezclado que puede esconder situaciones muy distintas en páginas distintas. Una página donde el 80 por ciento de los visitantes se va enseguida se comporta muy distinto de otra donde se va el 40 por ciento, aunque la media de la web quede en un punto intermedio.

Una tasa de rebote alta en una página donde los visitantes deberían avanzar más (una página de inicio, una categoría de productos, un resumen de servicios) indica que algo les frena. Puede ser una carga lenta, un contenido que no coincide con lo que esperaban encontrar o una página que no les da un siguiente paso claro.

Tasa de conversión

Si la web tiene el seguimiento de conversiones configurado, la tasa de conversión es la medida más directa de si cumple su función. Responde a la pregunta hacia la que apuntan todas las demás métricas: de todos los visitantes que llegaron, qué porcentaje hizo aquello para lo que existe la web.

Una web con mucho tráfico y poca conversión tiene un problema de conversión, no de tráfico. Más visitantes no lo arreglarán. Una web con poco tráfico y buena conversión tiene un problema de tráfico. Las soluciones para cada caso son totalmente distintas, y la analítica te muestra en cuál estás.

Páginas de salida

Las páginas de salida muestran dónde terminan las visitas. Que un visitante salga desde la página de contacto tras ver otras páginas es un patrón sano. Que salga a mitad del proceso de pago, o desde una página que debería llevarle más adentro de la web, es un problema que merece investigarse.

Cómo leer los datos de analítica sin sacar conclusiones equivocadas

Compara periodos, no solo totales

Un total aislado es difícil de interpretar. Diez mil sesiones este mes es un gran resultado para una web que tuvo cinco mil el mes pasado. Es un resultado preocupante para una que tuvo quince mil. Compara siempre el periodo actual con el mismo periodo del año anterior, o con el periodo previo, antes de decidir si una cifra es buena o mala.

La estacionalidad afecta a casi todas las webs. Una web que siempre baja en agosto y sube en noviembre sigue un patrón normal para su público. Esa bajada asusta si se compara con julio, pero es completamente normal frente al agosto del año anterior.

Busca patrones, no datos sueltos

Un día raro en los datos casi nunca significa nada. Una tendencia de varias semanas o meses sí. Una página con una tasa de rebote muy alta un día concreto puede haber tenido un fallo técnico o un pico de tráfico inusual. Una página cuya tasa de rebote sube cada semana durante seis semanas tiene algo que conviene revisar.

Segmenta antes de sacar conclusiones

Las medias de toda la web pueden esconder comportamientos muy distintos entre grupos de visitantes. Quienes entran desde el móvil suelen comportarse distinto de quienes entran desde el ordenador en la misma página. Quienes llegan desde un buscador se comportan distinto de quienes llegan escribiendo tu dirección. Desglosar los datos por tipo de dispositivo, fuente de tráfico o página de entrada antes de concluir da una imagen más precisa de lo que ocurre y a quién.

Cada cuánto revisar tu analítica

  • Cada semana: un repaso rápido de sesiones, principales fuentes de tráfico y cualquier alerta del monitoreo. Así detectas los cambios bruscos pronto
  • Cada mes: una revisión más a fondo de tendencias, páginas principales, conversiones y mezcla de fuentes de tráfico. Aquí es donde aparecen los patrones
  • Cada trimestre: una mirada más profunda a cómo rinde la web frente a sus objetivos, qué páginas hay que actualizar y si el tráfico que llega coincide con el público al que se dirige la web

Revisar a diario rara vez es productivo, salvo que la web tenga una campaña en marcha o acabe de sufrir un cambio importante. Los datos de analítica reflejan patrones a lo largo del tiempo. Mirarlos a diario suele llevar a reaccionar de más ante variaciones normales.

Usar la analítica junto con otras mejoras de la web

La analítica rinde más cuando lleva a la acción. Una página con una tasa de rebote alta lleva a revisarla e identificar qué puede estar causándolo. Una fuente de tráfico que rinde poco lleva a investigar por qué. Una caída de conversiones lleva a comprobar si algo cambió hace poco en la web.

Para mejorar la experiencia de los visitantes una vez que llegan, los datos de comportamiento van bien con una revisión del diseño y la facilidad de uso de la web. Consulta el artículo sobre cómo mejorar la experiencia de usuario de tu web para saber dónde mirar cuando los números apuntan a un problema de interacción.

Cómo WEMASY hace accesible la analítica

La analítica integrada de WEMASY presenta los datos de tráfico, el desglose de fuentes, el rendimiento de las páginas y el seguimiento de conversiones en un panel pensado para leerse sin conocimientos técnicos. Quien tiene la web puede ver qué ocurre en ella con palabras sencillas, sin configurar herramientas externas ni interpretar informes pensados para desarrolladores.

La analítica está incluida en todos los planes de WEMASY y empieza a recoger datos en cuanto la web está en línea. No hay código de seguimiento que instalar ni cuenta de terceros que configurar aparte.

Mira qué incluye en el creador de webs de WEMASY, o consulta las opciones de plan en la página de precios.

Preguntas frecuentes

¿Cómo uso la analítica web para mejorar mi web?

Empieza por identificar qué debe conseguir tu web: el envío de un formulario de contacto, una compra, una llamada. Después busca en tu panel de analítica las métricas que muestran si eso está ocurriendo. Revisa el volumen y la evolución del tráfico, las fuentes de tráfico, tus páginas más visitadas, la tasa de rebote de las páginas clave y la tasa de conversión si tienes el seguimiento configurado. Usa lo que encuentres para ver dónde pierde visitantes la web y dónde las mejoras tendrán más efecto. Con el creador de webs de WEMASY puedes configurarlo directamente en tu web.

¿Cada cuánto debo revisar la analítica de mi web?

Una revisión semanal para detectar cambios bruscos y una mensual para ver tendencias es una buena base para la mayoría de las webs. La revisión semanal detecta problemas rápido: una caída de tráfico, un pico desde una fuente inesperada, una tasa de conversión que ha cambiado. La mensual sirve para ver el panorama general: qué páginas crecen, cuáles bajan, si cambia la mezcla de tráfico. Revisar a diario suele llevar a reaccionar de más ante variaciones normales de los datos.

¿En qué métricas debo centrarme?

En las que se conectan con el propósito de tu web. Si debe generar contactos, céntrate en los envíos de formularios y en las páginas que llevan a ellos. Si debe vender productos, céntrate en la tasa de compras completadas y en el punto del pago donde se van los visitantes. El volumen de tráfico, las fuentes de tráfico, las páginas principales y la tasa de rebote de las páginas clave sirven en casi cualquier tipo de web. Evita dedicar tiempo a métricas que parecen interesantes pero no se conectan con ninguna decisión que puedas tomar.

¿Por qué tengo una tasa de rebote alta?

Una tasa de rebote alta significa que los visitantes se van después de ver solo una página. La causa depende de la página en la que ocurre y de dónde venían esos visitantes. Entre las causas habituales están un contenido que no coincide con lo que esperaba encontrar el visitante, una página que carga tan lento que se van antes de que termine, la falta de un siguiente paso claro o visitantes que encontraron justo lo que necesitaban en segundos y no tenían motivo para quedarse. Mirar la tasa de rebote de páginas concretas, y no la media de la web, ayuda a acotar lo que pasa.

¿Qué es una buena tasa de conversión para una web?

Depende de qué cuente como conversión y de qué tipo de web sea. Las tiendas online suelen tener tasas de conversión de entre el uno y el cuatro por ciento. Las webs de captación de contactos dirigidas a un público concreto pueden tener tasas más altas. La referencia más útil no es una media del sector, sino la tasa de conversión histórica de tu propia web: si sube, baja o se mantiene. Una tasa que mejora mes a mes indica que algo funciona, sin importar si la cifra absoluta parece alta o baja frente a una referencia externa.

Mi tráfico crece pero las conversiones se quedan igual. ¿Qué significa?

Significa que llegan más visitantes pero la misma proporción actúa. Si el tráfico nuevo convierte al mismo ritmo que el existente, las conversiones deberían crecer en la misma proporción. Si no lo hacen, puede que el tráfico nuevo no sea el público adecuado, que las páginas de entrada de esos visitantes no estén preparadas para convertir o que haya un punto de fricción en el camino de conversión que frena a la gente venga de donde venga. La analítica puede mostrar adónde van esos visitantes y dónde se van, lo que indica por dónde empezar a investigar.

Ponlo en práctica
en tu propia web.

Empieza gratis con WEMASY y crea tu web en pocos minutos.