La exclusión de páginas es el proceso de impedir que ciertas páginas web formen parte de determinadas operaciones, como la traducción, la indexación o los resultados de búsqueda. Así el contenido que no es relevante o necesario para un público concreto queda oculto. Los propietarios de webs usan la exclusión de páginas para controlar qué información se ve en cada contexto.
La exclusión de páginas ayuda a las empresas a tener una web más limpia y centrada, sin duplicados innecesarios ni contenido desactualizado. También mejora el posicionamiento en buscadores (SEO), porque solo se indexan las páginas más relevantes y valiosas. Gestionar bien la exclusión de páginas agiliza la entrega del contenido y hace la web más eficiente.