La tasa de engagement (o tasa de interacción) mide cuánto interactúan los usuarios con una web o con un contenido concreto. Suele tener en cuenta acciones como los clics, el scroll, el tiempo en la página, el envío de formularios o cualquier interacción que muestre interés e implicación.
Una tasa de engagement alta indica que a los visitantes el contenido les resulta útil o agradable, mientras que una tasa baja puede indicar que no es relevante o que es difícil de usar. Para mejorarla, se suele trabajar la calidad del contenido, el diseño, la velocidad de la página y las llamadas a la acción, para captar y mantener mejor la atención del usuario.