La contextualización consiste en situar información, hechos o conceptos en un contexto concreto para que se entiendan mejor. En traducción o comunicación, implica adaptar el lenguaje o el contenido al contexto cultural, social o de la situación, para que conecte con el público objetivo.
La contextualización es importante porque ayuda a mantener el significado, el tono y la relevancia del mensaje. Al tener en cuenta factores como las normas culturales, lo que espera el público o el contexto histórico, el mensaje es preciso y adecuado, se evitan malentendidos y la comunicación es más eficaz.